El Mundial de Trump se desmorona: transporte a $150, entradas disparadas y la sombra del ICE

Un torneo que prometía unidad y acumula conflictos antes del primer partido

Faltan semanas para que arranque el Mundial 2026 y el ambiente dista mucho del de celebración que la FIFA proyectaba cuando se adjudicó la organización a Estados Unidos, México y Canadá. Los problemas se acumulan en varios frentes: transporte desorbitado, precios de entradas inaccesibles, reparto de partidos que ha enfadado a dos de los tres países anfitriones y una relación entre Gianni Infantino y Donald Trump que ha convertido el torneo en objeto de debate político.

El conflicto más inmediato está en el transporte. En Nueva Jersey, el trayecto al MetLife Stadium ha pasado de 12,90 dólares a 150 dólares. En Boston, el precio es de 80 dólares. La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, y el líder del Senado, Chuck Schumer, han exigido que sea la FIFA, con ingresos proyectados de 11.000 millones de dólares, quien asuma estos costes operativos. La FIFA responde que los acuerdos originales contemplaban transporte gratuito o «al costo». El enfrentamiento es público y sin resolución a la vista.

Infantino, Trump y el Premio de la Paz que nadie pidió

La relación entre el presidente de la FIFA y el de Estados Unidos ha añadido otra capa de controversia. Infantino otorgó a Trump el primer «Premio de la Paz de la FIFA» en diciembre de 2025 y ha trasladado oficinas clave del organismo a la Torre Trump en Manhattan. Una cercanía que muchos consideran incompatible con la neutralidad que se le presupone a una organización que gestiona el deporte más popular del mundo.

A eso se suma la cuestión del ICE. La presencia de agentes de inmigración en los estadios y la negativa de la FIFA a solicitar una moratoria de redadas migratorias durante el torneo han generado alarma entre diplomáticos y activistas. Varios aficionados extranjeros ya han cancelado sus viajes por motivos de seguridad, lo que ha contribuido a la caída de la demanda hotelera que se reportó semanas atrás.

México y Canadá, invitados a poner la mesa

El tercer frente de tensión es el reparto de partidos. De los 104 encuentros del torneo, Estados Unidos albergará 78, incluyendo todos los partidos desde cuartos de final en adelante. México y Canadá se quedan con 13 cada uno y sin ningún partido de fase decisiva. Sectores de la prensa local en ambos países han calificado la situación como una «invitación solo para poner la mesa», con las mejores fases del torneo reservadas íntegramente para el socio norteamericano más poderoso.

Las estimaciones de impacto económico también están en entredicho. Mientras la FIFA y la OMC proyectan un impacto de 40.000 millones de dólares, analistas independientes y responsables de las ciudades sede cuestionan si los beneficios reales compensarán los costes masivos de seguridad e infraestructura que están asumiendo.