Brahim Díaz: caja asegurada para el Real Madrid

La tasación de un activo parcialmente amortizado que encaja en el nuevo proyecto de Enzo Maresca

Brahim Díaz ha entrado en la planificación del Manchester City para la temporada 2026-2027. Enzo Maresca busca un atacante con desborde, polivalencia y conocimiento de la Premier League. El internacional marroquí reúne los tres requisitos. Su contrato con el Real Madrid se extiende hasta 2027. El club blanco afronta la decisión de vender ahora o asumir una depreciación acelerada del activo en los próximos doce meses.

El Manchester City traspasó a Brahim al Real Madrid en 2019 por 17 millones de euros. El malagueño firmó entonces un contrato de seis temporadas. Quedan dos ejercicios de amortización contable. El valor neto contable residual es inferior a 6 millones de euros. Cualquier traspaso por encima de esa cifra generará plusvalía limpia para el Real Madrid. El margen es amplio. Transfermarkt tasa al jugador en 35 millones de euros. El City no pagará una cantidad cercana a esa tasación sin negociar. La posición del Real Madrid es sólida mientras el futbolista no fuerce la salida.

Un perfil que libera masa salarial y genera caja para el límite de plantilla

Brahim Díaz percibe una ficha que diversas fuentes sitúan en torno a 5 millones de euros netos por temporada. Su salida liberaría masa salarial aplicable al límite de plantilla. No es un titular indiscutible. Su rol ha sido intermitente. La competencia ofensiva en el Santiago Bernabéu reduce su exposición. Maresca le ofrece un proyecto con mayor protagonismo y un regreso al entorno donde se formó como profesional.

La operación tiene lógica financiera para ambas partes. El Real Madrid obtendría un ingreso neto contable elevado. El Manchester City incorporaría un activo con rendimiento inmediato, adaptado a la Premier League y sin período de aclimatación. La polivalencia táctica del jugador (mediapunta, extremo derecho, agitador en partidos cerrados) encaja en el esquema de Maresca. El coste de la operación dependerá de la voluntad del futbolista y de la firmeza negociadora del club blanco. El City tiene músculo para presentar una oferta atractiva. El Real Madrid no necesita vender. El desenlace se dirimirá en la voluntad del jugador.