El redimensionamiento afecta principalmente a la grada alta, que concentraba 35.000 localidades en el diseño de 2007 y ha sido el nivel más ajustado en el proyecto actual
El Nou Mestalla que está construyendo el Valencia CF tendrá 70.044 espectadores de capacidad, según el proyecto en ejecución. La cifra supone una reducción de 4.956 asientos respecto al diseño original presentado en 2007, que contemplaba un estadio para 75.000 espectadores y aspiraba a situar al club entre los recintos más grandes de Europa.
Dónde se han perdido los asientos
El proyecto de 2007 distribuía el aforo en tres niveles. La grada baja contaba con 22.000 asientos, la grada media con 18.000 y la grada alta concentraba la mayor parte del público con 35.000 localidades. La suma total ascendía a 75.000 espectadores.
El redimensionamiento del estadio ha afectado principalmente a los niveles superiores. La forma en que se ha distribuido la reducción de casi 5.000 asientos responde a los cambios económicos y estratégicos que ha atravesado el club desde la paralización de las obras en 2009, cuando la crisis financiera dejó la estructura inacabada durante más de una década.
El proyecto de 2017, el escenario que no llegó
El ajuste actual, con 70.044 localidades, no es el mayor recorte que ha sufrido el proyecto sobre el papel. El rediseño planteado en 2017 llegó a estimar una capacidad de entre 55.000 y 65.000 espectadores, una reducción mucho más drástica que habría situado al Nou Mestalla por debajo del aforo de estadios como el Santiago Bernabéu (81.000) o el Spotify Camp Nou en su nueva configuración. Frente a ese escenario, el proyecto finalmente ejecutado recupera ambición en términos de capacidad.
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El bowl, el elemento que ha sobrevivido a todos los rediseños
Pese a los sucesivos ajustes de aforo, la esencia arquitectónica del proyecto se ha mantenido intacta. La forma de bowl o cuenco de gradas, uno de los elementos más característicos del diseño original y visible en el render del estadio, sigue siendo prácticamente idéntica a la concebida en 2007. Ese elemento diferencial, que garantiza una visibilidad uniforme desde todos los puntos del estadio y crea una atmósfera de alta intensidad sonora, ha sobrevivido a todos los rediseños y recortes presupuestarios.
El impacto financiero del aforo final
Para el Valencia CF, la diferencia entre 70.044 y 75.000 espectadores tiene implicaciones directas en los ingresos por matchday. Con una tasa de ocupación alta, cada partido en el Nou Mestalla podría generar entre 3 y 5 millones de euros en ingresos directos de taquilla y hospitalidad, en función del precio medio por asiento. Los 4.956 asientos perdidos respecto al diseño original representan un ingreso potencial no realizado de varios millones de euros por temporada, una diferencia que se acumula ejercicio tras ejercicio en el balance del club.
En el contexto de LaLiga, donde los ingresos por matchday marcan diferencias competitivas reales entre clubes, el aforo definitivo del Nou Mestalla será uno de los factores que determinen la capacidad del Valencia de acortar distancias con los clubes de mayor presupuesto de la liga.



