Real Zaragoza: el descenso a Primera RFEF congela el convenio de acreedores

La congelación de la deuda concursal, un alivio de 1,63 millones por temporada

El Real Zaragoza se asoma a la Primera RFEF con una situación financiera paradójica. El descenso supone una debacle en ingresos ordinarios, pero activa un mecanismo de suspensión del convenio de acreedores que libera 1,63 millones de euros anuales. La Sociedad Anónima Deportiva no abonaría los pagos concursales mientras milite en la categoría de bronce, con un límite máximo de cinco años consecutivos o alternos, según la modificación del convenio aprobada en 2021.

El club salió del concurso en 2012 y reestructuró sus obligaciones en varias fases. Tras la segunda modificación del convenio (2021), se fijó un pago lineal de 2,47 millones anuales durante diez años para los 24,7 millones que restaban. En 2023, la propiedad (Real Z LLC) ejecutó una oferta de compra de deuda concursal que adquirió 9,54 millones del nominal pendiente (20,2 millones), lo que supuso abonar a los acreedores el 40 % de la cifra adeudada y generó un ingreso financiero de 3,9 millones por el ahorro en el montante global. El pago de 2024 quedó así en 1,63 millones, más de 800.000 euros por debajo de la cuota lineal anterior, y el correspondiente a 2025, aún no reflejado en los informes concursales, mantendría una cifra similar.

El desplome de los derechos televisivos y el impacto sobre la cifra de negocio

La suspensión del convenio alivia una parte de la estructura de costes, pero no compensa la hemorragia de ingresos. Los derechos audiovisuales, que en la temporada 2024-2025 ascendieron a 6,6 millones de euros, se reducirían por debajo del medio millón en Primera RFEF. Los abonos, que aportaron 5,4 millones, y la partida de patrocinio, comercialización y publicidad sufrirán un recorte severo. La cifra de negocio total del último ejercicio cerrado (30 de junio de 2025) rozó los 18 millones (17,949 millones) y caerá a niveles mínimos en el fútbol no profesional, pese a la ayuda al descenso de la Liga de Fútbol Profesional, estimada en 1,5 millones.

La estructura patrimonial de la entidad ha mejorado tras cinco ampliaciones de capital por un total de 42,7 millones, que sitúan el capital social en 49,015 millones. La deuda neta a 30 de junio de 2025 se situaba en 39,76 millones, una cifra menos amenazante que en ejercicios anteriores. La suspensión del pago concursal supondría postergar el fin del convenio más allá de 2031, siempre que el equipo no permanezca en la tercera categoría más de cinco años. En ese escenario, el Real Zaragoza dispondría de uno de los proyectos con mayor capacidad económica de la Primera RFEF, pero el deterioro de sus fuentes de ingresos ordinarias obligará a redimensionar la masa salarial y redefinir el límite de gasto bajo la Regulación de Sostenibilidad Financiera de LaLiga.